Boletín: Violencia contra mujeres y niñas – 2025

 Según la más reciente investigación de violencia letal en el mundo, América Latina y el Caribe es la región con la tasa más alta de homicidios en el mundo, especialmente homicidios relacionados con el crimen organizado; y Centroamérica es la subregión con la tasa más alta de homicidios.[1] 

El 81% de los homicidios a nivel mundial son cometidos contra hombres y niños; sin embargo, las mujeres y niñas son asesinadas en sus hogares en el 54% de los casos y, en el 66% de estos, son asesinadas por sus parejas o exparejas. Lo
anterior también representa una realidad para el Estado de Honduras, que replica año con año el primer lugar de la tasa de femicidios a nivel de América Latina. Los femicidios, que son crímenes de odio contra las mujeres y niñas, solo son la cúspide de la violencia: detrás de ellos, hay vidas traspasadas por la violencia doméstica, violencia sexual, desapariciones o secuestros, violencia vicaria, explotación sexual, y otras violencias que también afectan mayoritariamente a las mujeres.

El Centro de Derechos de Mujeres (CDM), a través de su Observatorio de Derechos Humanos de las Mujeres, realiza un trabajo de sistematización de casos de violencia de género reportados por los medios de prensa digitales y escritos. Entre estos, los hechos de femicidio, por sus características y posibilidades de consultar otras fuentes de información, se validan con otras organizaciones feministas, y se contrastan con los datos de instituciones públicas del país.

Para nosotras es esencial analizar la violencia contra mujeres y niñas de forma integral y estructural, especialmente entender las causas. La socialización de los roles de género y el machismo, la falta de políticas públicas con perspectiva de género y la impunidad estructural del Estado son algunas de las razones por las cuales se sigue reproduciendo actos en contra de la dignidad y humanidad de las mujeres.

Para ello, no solamente analizamos las muertes violentas y femicidios, sino también la violencia doméstica y la violencia sexual, mostrando aun así las falencias de registro de parte de las instituciones públicas, como la falta de datos, sesgos de género, contradicciones y desconocimiento de la causalidad de la violencia contra las mujeres. Esta inefectividad del Estado trunca la garantía y su avance en materia de derechos humanos de las mujeres; sin el reconocimiento ni la protección del Estado, la violencia contra la mujeres y niñas seguirá sucediendo.

[1] United Nations Office on Drugs and Crime. 2023. Global Study on Homicide, 24.

Autor/a: Centro de Derechos de Mujeres CDM
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Fecha de publicación: 23 septiembre, 2026