En este documento se exponen datos e información de instituciones públicas sobre la violencia femicida, violencia doméstica y violencia sexual en el país.
Honduras sigue siendo uno de los países más violentos de la región. Recientemente, el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), reportó que en 2023 Honduras encabezaba la lista de los países de la región con la tasa de femicidio más alta.
Honduras también reporta un altísimo índice en embarazos en adolescentes y niñas. La tasa de fecundidad adolescente es la más alta de América Latina y el Caribe, duplicando tanto el promedio regional como el mundial. Según la Encuesta
Nacional de Demografía y Salud (ENDESA), desarrollada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de fecundidad adolescente es de 97 hijos por cada mil mujeres, siendo mayor en el área rural que en la urbana. Debido a la gravedad del problema, la ENDESA también perfiló la tasa para niñas entre 10 y 14 años de edad, revelando una fecundidad de 4 nacimientos por cada mil.
Además, los embarazos y partos de adolescentes y niñas están vinculados a uniones tempranas. Según la CEPAL, en América Latina al menos el 34% de las niñas de 10 a 14 años, y al menos el 41% de las adolescentes entre 15 y 19 declaran estar (o haber estado) en una unión de hecho. Esta realidad vulnera a corto plazo otros derechos humanos de las niñas y adolescentes, y limita su acceso a oportunidades. En Honduras, es común que la mayoría de las adolescentes madres de entre 15 y 19 años estén unidas.
Las mujeres en Honduras están expuestas a sufrir un continuum de violencias, es decir, a lo largo de su vida experimentan múltiples formas de violencia en distintos espacios sociales, entendidas como “expresiones distintas de la opresión sobre las mujeres y no fenómenos inconexos”.
Este boletín presenta un análisis de datos que permite visibilizar la realidad que enfrentan las mujeres y niñas hondureñas.